El terror no siempre necesita saltos para inquietarnos; a veces, basta con una presencia misteriosa y una familia que comienza a desmoronarse. Bela (Arabella Olivia Clark), una niña de ocho años, vive en un hogar con problemas matrimoniales de sus padres. En medio de esa fragilidad familiar, desde su clóset, se trata de una entidad siniestra a la que llama «Otra Mamá». Lo que inicialmente parece una presencia extraña- pronto se transforma en una amenaza mayor. La pregunta ya no es solamente qué es esa criatura, sino también qué busca de Bela y hasta dónde está dispuesta a llegar para conseguirlo…
La trama muestra las decepcionante que puede ser para un niño, desilucionarse de sus padres a medida que crece. En ese contexto, la presencia que acecha a Bela, adquiere una dimensión que trasciende lo monstruoso: el verdadero conflicto también, surge de la vulnerabilidad de una niña, que intenta comprender su vida familiar, la que ya no es tan segura, como debería.
La película encuentra buena parte de su fuerza en la curiosidad que despierta su premisa. Más que recurrir asustar en forma fácil, invita a preguntarse qué ocurrirá después y cómo reaccionará cada integrante de la familia, ante una amenaza que parece conocerlos demasiado bien. Es esa incertidumbre la que mantiene el interés y convierte la experiencia. en un relato donde la tensión psicológica, tiene tanto o incluso, más peso que los aspectos sobrenaturales.
La joven protagonista del film, Arabella Olivia Clark, realiza una buena intrepretación de Bela, con naturalidad y sensibilidad. Su actuación es muy importante, para conectar al espectador con la historia y transmitir la vulnerabilidad de una niña, atrapada entre sus propios temores y los problemas de sus padres.
Jessica Chastain, por su parte, cumple en sus papeles de madre y demuestra su capacidad, para moverse dentro de una historia que juega con la inquietante relación entre la maternidad y lo siniestro. Jay Duplass como el padre, tiene mucho carisma y su personaje contribuye a darle humanidad a la dinámica familiar.
Basada en la novela Hay algo malo en casa, de Josh Malerman, la película combina terror sobrenatural y drama familiar, para explorar las grietas que pueden esconderse, detrás de la aparente normalidad de un hogar.
La película nos plantea reflexiones sobre los vínculos familiares, las desilusiones y la necesidad de sentirse protegido.
En cines desde el 08 de octubre.
Director: Bob Savage.
Duración: 93 Minutas.
Distribuye: Andes Films Chile.