Desde aplicar demasiados productos hasta saltarse la preparación de la piel, algunos errores pueden hacer que el maquillaje pierda duración mucho antes de terminar el día. La forma de preparar la piel, las cantidades y el orden de aplicación pueden marcar la diferencia.
Salir de la casa con el maquillaje impecable y llegar al final del día con la base marcada, el corrector acumulado o el maquillaje prácticamente desaparecido es una situación más común de lo que parece. Y aunque la duración también depende del tipo de piel y de los productos utilizados, hay algunos errores de aplicación que pueden hacer que el maquillaje se deteriore más rápido.
1. Saltarse la preparación de la piel
Una buena duración comienza antes de aplicar la base. Llegar directamente al maquillaje con la piel muy seca, con exceso de grasa o con restos de productos anteriores puede afectar cómo se adhieren los productos. Limpiar, hidratar y dejar que los productos de skincare se absorban antes de comenzar permite partir con una superficie más uniforme.
2. Aplicar demasiado producto
Más cantidad no necesariamente significa mayor cobertura ni mayor duración. Aplicar capas muy gruesas de base, corrector o polvo puede hacer que el maquillaje se marque, se acumule en líneas de expresión o se desprenda con mayor facilidad durante el día. Es preferible comenzar con poca cantidad y sumar producto solo donde realmente se necesita.
3. No respetar el orden de aplicación
Cada producto cumple una función y aplicarlos sin considerar su orden puede afectar el resultado final. Como regla general, primero se prepara la piel y luego se incorporan los productos de maquillaje desde las texturas más livianas hacia las más densas. También es importante dar unos minutos entre la rutina de skincare y el maquillaje para evitar que se mezclen o se deslicen.
“Cuando buscamos que el maquillaje dure durante varias horas, no se trata de aplicar más producto, sino de preparar bien la piel y trabajar con capas delgadas. La cantidad, el orden y la forma de aplicación son factores que pueden cambiar considerablemente el resultado”, explica Jimena Rodrigo, cosmetóloga del Centro Técnico Pichara.
4. Convertir el retoque en una nueva aplicación
Cuando aparece brillo durante el día, sumar una nueva capa de base o polvo directamente sobre la anterior puede terminar generando un efecto pesado. Antes de retocar, conviene retirar suavemente el exceso de oleosidad y luego aplicar solo la cantidad necesaria en las zonas que lo requieran.
5. Olvidar que el maquillaje también enfrenta el cambio de temperatura
Con la llegada de la primavera, las temperaturas comienzan a subir y pasamos más tiempo al aire libre. Esto puede hacer que la piel produzca más oleosidad o que el maquillaje se mueva con mayor facilidad. Adaptar las texturas y evitar sobrecargar la piel puede ayudar a mantener un resultado más cómodo durante la jornada.
Al final, un maquillaje que dura no depende únicamente de encontrar un producto de larga duración. Preparar la piel, utilizar cantidades adecuadas, respetar el orden de aplicación y saber cómo retocar son pequeños ajustes que pueden ayudar a que el resultado se mantenga por más tiempo.