La organización internacional, liderada por dos profesionales chilenos, presentó su trabajo en el país durante una velada con causa en Ciudad de México. Su primera intervención en Chiapas benefició a más de 2.000 personas y redujo en un 95% el costo de acceso al agua potable. Además, impulsa iniciativas de captación de lluvia en establecimientos educacionales.
WATERisLIFE, organización internacional que trabaja para mejorar el acceso al agua segura en comunidades vulnerables, presentó oficialmente sus actividades en México durante una velada con causa realizada el 14 de octubre en el Salón Camarena de Ciudad de México. El encuentro reunió a actores interesados en apoyar su trabajo y contó con la participación del destacado escultor mexicano Rodrigo de la Sierra, quien presentó y subastó una obra creada especialmente para la organización.
WATERisLIFE ha desarrollado gran parte de su trayectoria en Kenia, además de impulsar iniciativas en Chile y otros territorios. Su llegada a México busca adaptar esa experiencia a las necesidades de distintas comunidades, mediante proyectos que combinan infraestructura hídrica, energías renovables, participación local y soluciones sostenibles.
Aunque su presentación oficial se realizó en octubre, el trabajo de la organización en el país ya había comenzado en la comunidad de El Herrado, en Acapetahua, Chiapas. Allí desarrolló el proyecto “Agua para El Herrado”, una intervención que rehabilitó y fortaleció el sistema hídrico local, beneficiando a más de 2.000 personas y con capacidad para alcanzar hasta 3.200 habitantes de comunidades afromexicanas e indígenas.
La comunidad enfrenta condiciones geográficas complejas, altos niveles de salinidad y frecuentes interrupciones del suministro eléctrico. Para responder a estos desafíos, el proyecto contempló la rehabilitación de un pozo de 60 metros de profundidad, la renovación de la red hidráulica, una capacidad de almacenamiento de 12.500 litros y un sistema de potabilización mediante ósmosis inversa.
La intervención también incorporó energía solar para favorecer la continuidad de la extracción y potabilización del agua durante los cortes eléctricos. A esto se sumaron capacitaciones para que la comunidad pueda operar y mantener el sistema, además de formación en higiene y gestión del recurso hídrico.
El impacto se refleja directamente en la vida cotidiana de las familias. Antes del proyecto, algunas debían realizar viajes de más de cuatro horas, combinando cayucos, lanchas y transporte terrestre, para conseguir apenas dos garrafones de agua, con un costo aproximado de 500 pesos mexicanos por recorrido. Actualmente, pueden acceder a agua potable dentro de su propia comunidad por 5 pesos mexicanos, lo que representa una reducción del 95% en el costo de acceso y un ahorro de hasta 1.900 pesos mensuales por familia.
El proyecto también promovió la participación comunitaria, con un rol destacado de mujeres y personas afromexicanas en la organización y toma de decisiones. Durante su ejecución se contrataron localmente 28 personas, contribuyendo también a la economía de la zona. Asimismo, se estableció un sistema de recuperación de costos mediante una pequeña cuota por el agua purificada, destinada al mantenimiento preventivo y a futuras mejoras.
Agua de lluvia para las escuelas
El trabajo de WATERisLIFE en México también se extiende a las comunidades educativas a través de su programa Cloud to Classroom, que promueve sistemas de captación, filtración y almacenamiento de agua de lluvia en escuelas, con el objetivo de contribuir a un suministro más confiable y mejorar las condiciones de higiene y bienestar de niños y niñas.
Una de estas intervenciones se desarrolló en el Jardín de Niños Juan Amos Comenio, en Ecatepec de Morelos, Estado de México. El proyecto, registrado como finalizado en febrero de 2026, contempló un sistema de captación y tratamiento de agua pluvial con un tanque de almacenamiento de 5.000 litros. Según los registros de la organización, beneficia a más de 300 niños y trabajadores del establecimiento y permite captar y reutilizar alrededor de 500.000 litros de agua de lluvia al año.
WATERisLIFE también contempla nuevas intervenciones en escuelas del Estado de México, entre ellas la Primaria Lic. Benito Juárez, en Ecatepec de Morelos, y la Primaria Niño Artillero, en Atizapán. Estas iniciativas buscan ampliar el acceso al agua en las comunidades escolares mediante soluciones adaptadas a sus necesidades y condiciones locales.
La experiencia en Chiapas y el trabajo en establecimientos educacionales reflejan una misma convicción: las soluciones hídricas deben responder a la realidad de cada territorio e involucrar a las comunidades para que sean sostenibles en el tiempo.
Con su llegada a México, WATERisLIFE amplía una trayectoria internacional que conecta proyectos en África, Chile y América Latina. Desde la rehabilitación de sistemas comunitarios hasta la captación de agua de lluvia en escuelas, la organización busca contribuir a que más personas accedan a agua segura y cuenten con herramientas para gestionar este recurso esencial a largo plazo.