La psicóloga y doctora en psicología propone una mirada lúcida, crítica y feminista sobre la afectividad, desafiando los discursos que han convertido las emociones en un problema individual en lugar de reconocer su dimensión social y política.
¿Qué pasaría si dejáramos de entender las emociones como un obstáculo para la razón y comenzáramos a verlas como una fuente de conocimiento sobre nuestra historia, nuestros vínculos y la sociedad en la que vivimos? Esa es la pregunta que guía Permitido sentir, el nuevo libro de Carolina Aspillaga, que llega al catálogo de Grijalbo para abrir una conversación imprescindible sobre el lugar que ocupan los afectos en la experiencia contemporánea de las mujeres.
En un momento en que la conversación pública sobre salud mental se ha instalado con fuerza, pero con frecuencia se reduce a recetas rápidas, discursos de positividad permanente o soluciones individuales, Permitido sentir ofrece una perspectiva distinta. Desde un enfoque que integra la psicología, la neurociencia, los estudios feministas y el llamado giro afectivo, Aspillaga invita a comprender que las emociones no ocurren al margen del mundo, sino que están profundamente atravesadas por las relaciones de poder, las normas sociales y las experiencias compartidas.
“Este libro nace como una invitación a mirar de otro modo lo que sentimos y a cuestionar la idea de que los afectos deben ser corregidos, contenidos o puestos en orden. Propongo visibilizar que lo que sentimos no sucede al margen del mundo. Está atravesado por nuestra historia, nuestros vínculos, las palabras, las expectativas e incluso por aquello que no nombramos. Las emociones no solo hablan de nosotros; también dicen algo del tiempo y lugar que habitamos”, asegura Aspillaga.
Permitido sentir es un ensayo de pensamiento contemporáneo que propone la noción de afectividad lúcida: una forma de comprender las emociones con conciencia crítica, reconociendo tanto su origen como su potencial para impulsar relaciones más justas, libres y habitables.
A través de esta propuesta, la autora cuestiona la patologización del malestar, el positivismo tóxico y los mandatos de género que históricamente han regulado qué emociones pueden expresar las mujeres y cuáles deben ocultar. En la segunda parte del libro aterriza estas ideas en afectos tan cotidianos como complejos —la vergüenza, la ira, la envidia, la ternura, el placer y la ambición— combinando reflexión teórica, relatos testimoniales y análisis crítico para mostrar cómo estas emociones moldean la vida cotidiana, los vínculos, el cuerpo y el acceso al bienestar. Más que ofrecer respuestas cerradas, el libro abre un espacio para pensar, nombrar y resignificar aquello que sentimos.
Una voz autorizada para una conversación urgente
Carolina Aspillaga Hesse es psicóloga y doctora en Psicología, académica y docente universitaria, especializada en investigación psicosocial y métodos cualitativos. Su trayectoria se ha centrado en el estudio de la afectividad, los vínculos, el amor romántico, el bienestar y las relaciones de género desde una perspectiva crítica y feminista. A lo largo de su carrera ha combinado investigación, docencia, experiencia clínica y divulgación, consolidándose como una de las voces que ha contribuido a ampliar la comprensión de las emociones más allá de la esfera individual.
Con Permitido sentir, Aspillaga pone ese recorrido académico y profesional al servicio de un público amplio, ofreciendo un ensayo riguroso y accesible que dialoga con algunas de las preguntas más relevantes de nuestro tiempo: ¿cómo influyen las estructuras sociales en lo que sentimos?, ¿por qué ciertas emociones son aceptadas y otras castigadas?, ¿qué papel juegan los afectos en la construcción de relaciones más igualitarias?
Un libro para el presente
En una época marcada por el aumento de los problemas de salud mental, el cuestionamiento de los modelos tradicionales de bienestar y una creciente demanda por conversaciones más honestas sobre las emociones, Permitido sentir se posiciona como una obra especialmente pertinente. Su propuesta invita a dejar de entender los afectos como una debilidad o un asunto exclusivamente privado, para reconocerlos como una dimensión profundamente humana que también refleja las condiciones sociales, culturales y políticas en las que vivimos.
Con una escritura clara, reflexiva y profundamente documentada, Carolina Aspillaga ofrece una invitación a pensar las emociones no para controlarlas, sino para comprenderlas. Porque solo cuando entendemos cómo sentimos, podemos comenzar a transformar la manera en que vivimos.
Ficha técnica:
Título: Permitido sentir. Reivindicando las emociones de las mujeres
Autora: Carolina Aspillaga
Sello: Grijalbo
Págs.: 176
P.V.P.: $18.000