El agua que ingresa a los edificios durante la temporada de invierno no solo puede provocar resbalones: también puede afectar componentes mecánicos, eléctricos y electrónicos de los Durante los días de lluvia, el agua puede ingresar a los edificios a través de paraguas, ropa y calzado mojado, esto puede generar riesgos para los usuarios y afectar el funcionamiento de los equipos.
Los ascensores y escaleras mecánicas son parte de la rutina diaria de millones de personas y cumplen un rol clave en edificios residenciales, oficinas, hospitales, centros comerciales y sistemas de transporte. Por eso, mantenerlos en buenas condiciones y saber cómo actuar frente al agua es fundamental, especialmente durante períodos de precipitaciones.
Desde Schindler, empresa especializada en soluciones de movilidad para edificios modernos y entornos urbanos, explican que, si bien estas tecnologías pueden funcionar bajo estas condiciones, es importante realizar revisiones periódicas, sobre todo al aumentar su exposición a la humedad, el agua, el frío, entre otros.
“Los ascensores están diseñados para operar al interior de los edificios, pero no para enfrentar condiciones ambientales desfavorables como el ingreso de agua. La exposición de sus mecanismos o circuitos electrónicos a la humedad o directamente al agua puede provocar daños y paralizaciones imprevistas”, explicó Christian Koren, Gerente Técnico de Schindler.
Por ello, ante la presencia de agua dentro de una cabina o filtraciones en pasillos, salas de máquinas, escotillas o zonas asociadas al equipo, la recomendación es no utilizar el ascensor, cortar el suministro eléctrico y solicitar la revisión de personal técnico autorizado. Una detección oportuna puede evitar daños mayores y prolongadas paralizaciones.
Desde Schindler también recomiendan dejar los paraguas en espacios habilitados para que escurran, utilizar limpiapiés o alfombras para secar los zapatos y mantener cerradas las ventanas y accesos de salas de máquinas y escotillas. En edificios expuestos a napas subterráneas, además, es importante revisar la impermeabilización de los pozos para prevenir posibles inundaciones.
“La prevención es clave: mantener los equipos con sus revisiones periódicas, atender rápidamente cualquier señal de filtración, ayuda a proteger tanto a los usuarios como a los propios equipos durante los períodos de lluvia”, concluyó Koren.
En el contexto invernal, herramientas como, los servicios digitales de Schindler como el monitoreo remoto, se pueden convertir en un aliado clave, al permitir supervisar remotamente su estado operativo, facilitando la toma de decisiones más ágiles frente a cualquier alerta técnica, especialmente en periodos de alta exigencia.