Descubra qué considerar antes de empezar y los beneficios de esta práctica deportiva para el cuerpo y la mente.
Queda poco para la primavera. Los días luminosos y más templados nos invitan a salir de casa y nos activan. Si está planeando hacer un cambio en sus hábitos esta nueva temporada, empezar a correr puede ser una idea para considerar.
Correr ha ganado espacio en la rutina de quienes buscan más salud, energía y calidad de vida. Y no es casualidad. Además de ser una actividad accesible y práctica, está asociada a beneficios que van desde el acondicionamiento cardiovascular hasta el bienestar mental.
Una investigación publicada en el Journal of the American College of Cardiology observó que correr, incluso solo entre 5 y 10 minutos al día y a baja velocidad, estuvo asociado con una reducción del riesgo de muerte por todas las causas y por enfermedades cardiovasculares.
De acuerdo con el médico del deporte Carlos Ulloa, miembro del Consejo Consultivo de Nutrición de Herbalife, correr también puede aportar beneficios para la mente. “Además de ayudar a mejorar la capacidad cardiorrespiratoria y fortalecer músculos y articulaciones, correr también está asociado con la liberación de sustancias relacionadas con la sensación de bienestar y placer, contribuyendo incluso a un mejor descanso”, explica.
Además, trabajos científicos, como la revisión de estudios publicada en el International Journal of Environmental Research and Public Health, refuerzan que correr está asociado con efectos positivos, especialmente en la reducción de síntomas relacionados con la depresión y la ansiedad.
Pero, para aprovechar estos beneficios, no basta con pensar que es necesario comenzar corriendo largas distancias. Según el médico del deporte, es importante hacer una adaptación gradual para evitar molestias y reducir el riesgo de lesiones.
Conoce algunos consejos del especialista para iniciarse en el running de forma más cómoda y segura:
Comienza alternando caminata y carrera
Para quienes están empezando, una de las estrategias más recomendadas es alternar pequeños períodos de carrera con caminata. Esto ayuda al cuerpo a ganar resistencia progresivamente y reduce la sobrecarga muscular.
“No es necesario comenzar corriendo rápido ni largas distancias. Lo más importante al inicio es crear constancia y respetar los límites del cuerpo”, orienta Ulloa.
Una forma práctica de empezar es hacer entrenamientos de 20 a 30 minutos alternando 1 minuto de trote suave con 2 minutos de caminata a ritmo acelerado. La recomendación es repetir este ciclo durante el entrenamiento, sin preocuparse por la velocidad o la distancia.
Después de algunas semanas, a medida que el cuerpo se adapta, es posible avanzar gradualmente hacia 2 minutos corriendo y 2 caminando, luego 3 minutos corriendo y 1 caminando, hasta lograr correr de manera continua y cómoda.