Grasa acumulada, restos carbonizados y alimentos adheridos a las rejillas son parte de lo que dejan varios días de celebraciones. Limpiar la parrilla cuando aún conserva calor, aprovechar el vapor y utilizar herramientas adecuadas puede hacer más fácil la tarea y ayudar a dejarla lista para el próximo asado.
Empanadas, anticuchos y, por supuesto, parrilla. Durante Fiestas Patrias el asado se convierte en uno de los grandes protagonistas de las celebraciones chilenas. Pero cuando termina el último encuentro aparece una tarea bastante menos esperada: recuperar una parrilla que, después de varios días de uso, puede acumular grasa, restos de alimentos y residuos carbonizados difíciles de remover.
Y aunque dejar la limpieza para el día siguiente puede parecer tentador, existen algunas prácticas que permiten simplificar el trabajo y evitar que la suciedad siga acumulándose. Desde Scrub Daddy entregan algunas recomendaciones para enfrentar la “otra resaca” que deja el 18:
1. Aprovecha el calor residual. No es necesario esperar a que los residuos estén completamente fríos y endurecidos. Siguiendo siempre las precauciones correspondientes, aprovechar el calor que conserva la parrilla puede facilitar la remoción de grasa y restos adheridos.
2. Convierte el vapor en un aliado. La combinación de agua y una superficie caliente genera vapor, que ayuda a aflojar la suciedad acumulada. Esta lógica permite abordar residuos difíciles sin depender exclusivamente de la fuerza al fregar.
3. Ataca los restos carbonizados por separado. Cuando existen residuos especialmente adheridos, un raspador adecuado puede ayudar a removerlos antes de continuar con la limpieza general, evitando tener que insistir sobre toda la superficie.
4. No esperes al próximo asado. Limpiar las rejillas después de cada uso evita que distintas capas de grasa y alimentos se acumulen y hace mucho más sencilla la mantención de la parrilla a largo plazo.
5. Revisa con qué estás limpiando la parrilla. Los tradicionales cepillos con cerdas metálicas pueden deteriorarse con el uso y desprender pequeñas fibras, por lo que es importante revisar periódicamente su estado y reemplazarlos cuando presentan desgaste. Una alternativa son los sistemas que prescinden de las tradicionales cerdas sueltas, como BBQ Daddy, la propuesta de Scrub Daddy especialmente diseñada para parrillas. Su cabezal combina espuma FlexTexture® —firme en agua fría y más suave a medida que aumenta la temperatura— con una malla ArmorTec® resistente al calor, elaborada con fibras de acero inoxidable entrelazadas.
Además, BBQ Daddy aprovecha el calor de la parrilla durante la limpieza: al utilizar su cabezal con agua sobre la superficie caliente se genera vapor que ayuda a desprender grasa y residuos adheridos. Para la suciedad más difícil incorpora un raspador de acero inoxidable, además de una perilla ergonómica para ejercer mayor palanca, un gancho retráctil para levantar las rejillas o colgar el limpiador y hasta un abridor de botellas integrado en la base.
Así, una tarea que tradicionalmente queda relegada para después de las celebraciones también comienza a incorporar nuevas soluciones. Porque una vez terminadas las Fiestas Patrias, recuperar la parrilla no tiene por qué convertirse en la verdadera resaca del 18.