El artista presenta una colaboración junto a una de las figuras de la escena urbana chilena, en una canción que habla del deseo, las miradas y esa energía imposible de ignorar cuando dos personas se atraen.
Después de varias experiencias dentro de la música urbana, Jhonalex da un nuevo paso en su carrera con “QUÍMICA”, su más reciente lanzamiento, una colaboración junto a Tobal MJ que llega cargada de ritmo.La canción se construye alrededor de una situación irresistible: ese momento en que dos personas se encuentran, cruzan miradas y sienten que algo sucede sin necesidad de decir una palabra.
“QUÍMICA” nace de las ganas de hacer un reggaetón sensual, directo y pensado para la fiesta. Junto a Tobal MJ y Nacho G Flow logramos un tema que habla de esa atracción inmediata que se produce entre dos personas”,cuenta Jhonalex.La participación de Tobal MJ aporta una nueva dimensión a la propuesta. La colaboración surgió de manera natural, gracias a la compatibilidad entre las identidades musicales de ambos artistas.
“Tobal MJ tiene una identidad y una energía que conectaron muy bien con mi estilo. Esa combinación hizo que la canción tuviera aún más fuerza”, explica el cantante.La producción estuvo a cargo de Nacho G Flow, quien consiguió reunir las distintas personalidades de los artistas en una base urbana potente, manteniendo el carácter bailable que Jhonalex buscaba desde el inicio.“QUÍMICA” también representa para Jhonalex una nueva etapa en su desarrollo artístico. El cantante continúa trabajando en la consolidación de una identidad propia y adelanta que este lanzamiento será apenas una parte de lo que viene, con nueva música, colaboraciones y varias sorpresas que serán reveladas próximamente.“Esta canción representa un nuevo paso en mi carrera y una oportunidad para mostrar mi evolución artística. Estoy consolidando mi sonido y trabajando para que mi música llegue cada vez a más personas”, afirma.Con Jhonalex como protagonista, Tobal MJ como invitado especial, y Nacho G Flow detrás de la producción, “QUÍMICA” llega para poner ritmo a ese juego de miradas, deseo y complicidad que puede comenzar en cualquier pista de baile.