Ganadores de un desafío mundial de IA: el equipo chileno que quiere usar la tecnología para ayudar a las personas a vivir mejor

 Cuatro jóvenes profesionales de la odontología, la ingeniería y la salud formaron equipo casi sobre la marcha, desarrollaron un prototipo en apenas 48 horas y ganaron la categoría de Prevención del primer Claude Impact Lab del mundo dedicado a la longevidad. Su proyecto, Blu, busca transformar el propósito personal en pequeñas acciones concretas de prevención.

¿Qué pasaría si una inteligencia artificial pudiera entender qué es lo que realmente nos importa y utilizarlo como motor para que nos cuidemos más?

Esa es la pregunta detrás de Blu, el prototipo desarrollado por cuatro jóvenes profesionales chilenos que, hasta 18 horas antes de comenzar la competencia, ni siquiera habían trabajado juntos.

Francisco Flores, desde Valdivia; Mónica Carvajal, desde Concepción; y César Garrido y Paulina Carrasco, desde Santiago, se conocieron como equipo a horas de iniciar el Claude Impact Lab · Longevidad 2026. Tenían solo 48 horas para construir una solución funcional utilizando inteligencia artificial. Llegaron a minutos del cierre. Y terminaron ganando la Línea 01 – Prevención.

El desafío, realizado el 5 y 6 de agosto en el Parque Deportivo La Florida, fue el primer Claude Impact Lab del mundo enfocado en longevidad. El certamen forma parte del programa global de Anthropic, compañía creadora de Claude, y reunió a cerca de 200 participantes y unos 50 equipos en Chile.

Una IA que no parte preguntando qué te duele, sino qué te importa

La propuesta de Blu parte de una premisa distinta: la longevidad no comienza cuando una persona llega a los 60, 70 u 80 años, sino que se construye durante décadas a través de decisiones cotidianas.

Moverse, mantener vínculos, conservar la autonomía, tener proyectos y encontrar razones para cuidarse son algunos de los elementos que el equipo busca incorporar a una estrategia de prevención personalizada. Para ello, se inspiraron en patrones asociados a las llamadas Zonas Azules, pero sin plantearlas como una receta para vivir más, sino como referencia para diseñar herramientas de prevención conectadas con la vida cotidiana.

El funcionamiento es sencillo de explicar, pero ambicioso en su objetivo: Blu conversa con la persona, identifica aquello que tiene significado para ella —familia, amistades, mascotas, comunidad, independencia o proyectos— y lo transforma en una acción concreta y alcanzable.

“No se trata simplemente de decirle a alguien ‘debes moverte’. Blu le da una razón personal para hacerlo”, explican sus creadores. Así, en lugar de entregar una instrucción genérica como “camina 15 minutos”, la herramienta busca conectar esa acción con una motivación personal: “hoy puede ser un buen día para cuidar ese jardín que tanto amas”.

El desafío de prevenir antes de que aparezca la enfermedad

La idea cobra especial relevancia en un país que enfrenta simultáneamente el envejecimiento de su población y una alta presión sobre el sistema de salud. Durante el desafío se puso sobre la mesa un contexto de 2,4 millones de personas en listas de espera y una proyección del INE según la cual, hacia 2035, el 20% de la población tendrá más de 60 años.

El equipo también tomó como referencia evidencia sobre los factores asociados a una vida más saludable. La Organización Mundial de la Salud señala que las personas insuficientemente activas presentan un riesgo de muerte entre 20% y 30% mayor que quienes alcanzan niveles suficientes de actividad física. Además, un meta-análisis publicado en 2026, que incluyó a 488.765 participantes, encontró una asociación consistente entre mayor propósito vital y menor riesgo de mortalidad temprana.

Del premio al primer piloto

El proyecto todavía está en etapa de prototipo y sus creadores son enfáticos en no sobredimensionar sus resultados. Dos mujeres de entre 75 y 80 años interactuaron informalmente con Blu y mostraron entusiasmo, pero el equipo aclara que esta experiencia no constituye una validación científica.

También existen límites definidos desde el diseño: Blu no diagnostica, no prescribe medicamentos ni interpreta exámenes. Cuando una situación requiere atención profesional, el sistema contempla derivar hacia ella.

Ahora comienza la etapa que para el equipo será más importante que el premio. Como parte del reconocimiento obtenido, los integrantes accederán a 12 sesiones de acompañamiento especializado para diseñar un piloto dentro del ecosistema de salud. Su objetivo inicial es probar Blu durante tres meses con unas 100 personas y medir algo tan concreto como difícil de conseguir: si una conversación logra convertirse efectivamente en una acción, si las personas regresan y si el valor de la herramienta permanece cuando desaparece la novedad.

Para eso, el equipo busca instituciones interesadas en participar de este proceso de pilotaje.

Porque para Blu, ganar el desafío fue apenas el comienzo. La pregunta que ahora quieren responder es mucho más grande: ¿puede la inteligencia artificial ayudarnos a encontrar una razón personal para cuidarnos antes de que aparezca la enfermedad?

Y quizás, plantean sus creadores, la conversación sobre longevidad no debería comenzar preguntando cuántos años queremos vivir, sino mucho antes:

¿Cuál es tu razón para levantarte cada mañana?

Related posts

Día de la Fotografía: tips para usar tu creatividad desde el aire o el bolsillo

La tecnología que te ayuda a acompañar y cuidar a las personas mayores

Top 6 funciones del Galaxy Watch Ultra2 para corredores