- Entre contenido generado con IA, anécdotas inspiracionales poco creíbles y una creciente burla digital hacia la plataforma, muchos profesionales se preguntan si LinkedIn está atravesando una crisis de autenticidad o simplemente una nueva etapa en su evolución.
- Pere Bacardit, profesor del Máster en Marketing de EAE Business School, analiza las tendencias que están impactando en esta red social y cómo debería pensarse el contenido para aportar valor y destacar con credibilidad.
LinkedIn sigue siendo la red social profesional más influyente del mundo. Según las cifras más recientes de la red social y Sales Navigator, en 2026, Chile registra nueve millones de usuarios, aunque con solo un 1,8% de ellos generando contenido.
Pese a que es un lugar ideal para el networking, también se ha ido convirtiendo en materia prima para la burla en redes sociales. Entre memes y parodias, hay una crítica evidente hacia las historias inspiracionales difíciles de verificar, publicaciones que romantizan situaciones laborales complejas o un tono excesivamente optimista que algunos usuarios perciben como artificial.
¿Está perdiendo credibilidad como red social profesional? Para muchos, LinkedIn sigue siendo imprescindible para conectar y darse a conocer, pero cada vez resulta más difícil distinguir entre contenido genuino y narrativas diseñadas exclusivamente para ganar visibilidad.
Según explica Pere Bacardit, profesor del Máster en Marketing de EAE Business School, la lógica de los algoritmos ha influido directamente en este fenómeno. Los usuarios buscan destacar en un entorno altamente competitivo y eso los empuja a experimentar con formatos que despierten reacciones emocionales.
Ese deseo de mejorar el alcance de las publicaciones y generar interacción ha llevado a muchos perfiles a apostar por contenidos más narrativos o dramáticos. Pero según advierte el experto, exagerar esta emocionalidad al extremo puede percibirse como una especie de “teatro corporativo”, donde las historias se diseñan para impactar emocionalmente más que para aportar conocimiento o experiencia profesional. Ahí se produce un desbalance, pues el algoritmo termina premiando a quienes hacen contenido emocional, a la vez que entierra a los que hacen contenido de valor.
«La gente ha perdido la vergüenza de publicar contenidos que romantizan situaciones cotidianas o incluso negativas (por ejemplo, un despido) bajo un matiz de positividad, y eso para muchos usuarios les puede generar vergüenza ajena e incluso rechazo», analiza el experto. «De todas maneras, los usuarios se mantienen en la red porque es la única plataforma donde tienen cabida tantísimos profesionales y es la opción más popular para conectar y encontrar empleo».
Este tipo de clima también ha llevado a que muchos profesionales y marcas cometan errores al intentar adaptarse a las tendencias de la plataforma. En lugar de utilizar LinkedIn como un espacio para compartir conocimiento, experiencias o análisis del sector, algunos perfiles priorizan publicaciones diseñadas únicamente para volverse virales, y el resultado es una pérdida progresiva de credibilidad en ciertos contenidos. Según detalla el experto, el error principal es la humanización forzada y el publicar sobre tendencias virales en vez de contenidos que realmente son importantes.
La presión por generar engagement también ha coincidido con una expansión del uso de inteligencia artificial para producir grandes volúmenes de contenido, dejando en vilo la autenticidad, que es uno de los activos más valiosos.
Para el experto de EAE Business School, el contenido de calidad en LinkedIn sigue teniendo características bastante claras. Debe basarse en datos, experiencias reales, con propósito definido que aporte valor a la audiencia, que respondan a preguntas relevantes, compartan aprendizajes profesionales o generen reflexión sobre temas de negocio.
Entonces, para construir una presencia sólida en LinkedIn depende, cada vez más, de desarrollar una estrategia coherente a largo plazo, con consistencia, enfoque temático y que tenga utilidad para la audiencia, aspirando a algo más allá de la viralidad.
Bacardit recomienda que los profesionales que desean fortalecer su reputación en la plataforma empiecen por definir con claridad sus objetivos de comunicación y el tipo de conocimiento que quieren compartir.
«Es importante, primero de todo, definir un objetivo que sea SMART», detalla. «También es clave basarse en la propia experiencia sin inventar, preguntarse honestamente si lo que se va a compartir será de utilidad para tu audiencia y ser constante en la publicación, priorizando siempre la calidad frente a la cantidad».
Diseñar un plan editorial sencillo pero coherente puede ayudar a evitar la improvisación y mantener una línea de contenido útil y relevante. En un entorno cada vez más saturado de publicaciones, la honestidad y la experiencia real siguen siendo, probablemente, la mejor manera de destacar.