● El programa “Adulto Mejor” promueve la actividad física, el bienestar, la autonomía y la vida social entre personas de 60 y 80 años. Actualmente cuenta con más de 50 alumnos y ofrece clases de lunes a sábado.
Mantenerse activo durante la adultez mayor no solo contribuye a mejorar la condición física, sino que también puede ser una herramienta para conservar la autonomía, fortalecer la confianza y generar nuevos espacios de encuentro. Ese es el propósito de “Adulto Mejor”, el programa de acondicionamiento físico que Sportlife San Miguel ideó especialmente para personas mayores.
El programa está diseñado para promover la actividad física y el bienestar de las personas mayores, entregando un espacio especialmente adaptado a sus necesidades y capacidades. Actualmente, participan más de 50 alumnos, en su mayoría jubilados de entre 60 y 80 años, quienes asisten regularmente a las clases que se imparten de lunes a sábado.
Cada entrenamiento está diseñado para trabajar aspectos fundamentales para la vida cotidiana, como la fuerza, la movilidad, la resistencia cardiovascular, la coordinación y el equilibrio. Los ejercicios son funcionales y se realizan a un ritmo adaptado a las necesidades de cada participante, bajo la guía de profesores que acompañan y supervisan el proceso.
Más allá del ejercicio físico, el programa busca generar un impacto positivo en la autonomía y calidad de vida de sus participantes. Un ejemplo es Blanquita Muñoz, quien gracias a su constancia y participación en el programa logró recuperar la confianza y realizar por sí solo distintas actividades de su vida cotidiana.
“Lo que buscamos con este programa es que el ejercicio tenga un impacto real en la vida de nuestros alumnos. No se trata solamente de que puedan entrenar, sino de que ganen fuerza, seguridad y confianza para desenvolverse mejor en su día a día. Muchas veces, pequeños avances como levantarse con mayor facilidad, caminar con más seguridad o volver a realizar actividades cotidianas por sí solos significan recuperar parte de su independencia”, explica Carlos Yaber, Líder de Sportlife San Miguel y responsable de la implementación de “Adulto Mejor”.
Este tipo de progresos es parte de uno de los principales objetivos del programa: que los beneficios del ejercicio trasciendan el gimnasio y permitan que los participantes se sientan más seguros y autónomos en sus actividades diarias.
Para los propios alumnos, estos cambios también se traducen en una mayor confianza. “Cuando uno empieza, quizás piensa que viene solamente a hacer ejercicio, pero después se da cuenta de todo lo que puede lograr. En mi caso, volver a hacer cosas que antes me costaban mucho me ha dado más seguridad y también ganas de seguir intentando nuevos desafíos”, cuenta Blanquita Muñoz, alumna de “Adulto Mejor”.
En cada clase participan aproximadamente 20 personas y, con el tiempo, varios alumnos han ido aumentando su confianza hasta atreverse a participar en otras disciplinas disponibles en el gimnasio. De esta manera, quienes inicialmente llegan buscando una actividad adaptada a sus necesidades terminan descubriendo nuevas posibilidades para mantenerse activos.
“Adulto Mejor” se ha convertido, además, en un espacio de encuentro. Para muchos de sus participantes, especialmente quienes llegaron en etapa de jubilación, contar con una rutina y un lugar donde relacionarse con otras personas es un aspecto importante de su bienestar.
Además, después de sus entrenamientos, los participantes tienen la posibilidad de compartir un momento de encuentro y conversación tomando un café, fortaleciendo así los vínculos y la experiencia de comunidad. El programa ha ido construyendo un espacio donde sus participantes no solo se ejercitan, sino que también conversan, se acompañan y comparten esta etapa de sus vidas.
La iniciativa busca fomentar un envejecimiento activo, promoviendo el movimiento, la autonomía y la conexión con otras personas en un entorno cercano y motivador.
“Adulto Mejor” busca demostrar que la actividad física puede ser una herramienta para mantenerse independiente, pero también para abrir nuevas oportunidades de socialización. En un mes como agosto, cuando se pone especial atención en las personas mayores y su bienestar, iniciativas como esta muestran que mantenerse activo también puede significar recuperar confianza, atreverse a nuevos desafíos y sentirse parte de esta comunidad