Día del Bartender: cuatro cócteles para recorrer Chile desde la copa

Territorio, ingredientes locales y nuevas formas de consumo marcan la evolución de un oficio que hoy traduce identidad y contexto desde la barra.

.– Cada 24 de febrero, el Día del Bartender invita a observar un oficio que ha ido transformándose silenciosamente junto a los cambios culturales y sociales. Hoy, detrás de la barra, el bartender ya no se limita a ejecutar recetas: interpreta tendencias, entiende los tiempos del consumo y convierte el acto de beber en una experiencia con sentido.

Esta evolución se ha vuelto especialmente visible. Por una parte, los visitantes extranjeros buscan descubrir Chile a través de sus sabores, privilegiando productos locales como piscos y vinos, además de preparaciones clásicas reinterpretadas y acompañadas de relatos sobre su origen. En paralelo, el público local demanda propuestas nuevas y más ágiles, con una clara preferencia por bebidas de baja graduación alcohólica, mocktails y perfiles aromáticos más livianos.

“Hoy las personas no solo buscan un cóctel bien preparado, sino también sentir que la historia y los ingredientes del lugar están presentes en la copa”, explica Paolo Quintiliani, Gerente de Alimentos y Bebidas de Santiago Marriott Hotel. Desde esa mirada, la coctelería de autor se plantea como un lenguaje capaz de conectar territorio e identidad sin necesidad de explicaciones.

Paisajes, mitos y elementos identitarios se traducen en seis cócteles que funcionan como relatos líquidos, disponibles en la barra de Akún Lounge Bistro:

  1. Refugio de Brujos, gin infusionado con manzana verde y apio, vermouth y tónica rosé. Herbal y refrescante, inspirado en los antiguos rituales de Chiloé.
  2. La Maldición del Drake, whisky con huesillo, chancaca, espumante y especias ahumadas. Un cóctel profundo que rinde homenaje a las aguas indobales del Pasaje de Drake.
  3. Último Vuelo, pisco con frutos rojos, maracuyá y un toque de Cabernet Sauvignon. Inspirado en el majestuoso cóndor andino.
  4. Hotu Matu’a, ron añejo con licor de avellana, crema de coco, maracuyá y jugo de naranja. Exótico y envolvente, inspirado en el poder ancestral de Rapa Nui.

Más allá de los nombres y las recetas, estos cócteles dialogan con una tendencia que se consolida a nivel global: menos alcohol y mayor complejidad sensorial. Técnicas como infusiones, maceraciones y extracciones de sabor permiten desarrollar propuestas más conscientes, donde el foco está sobre todo en la experiencia.

En un contexto donde la vida nocturna se ha acotado y los hábitos sociales se han adelantado, la coctelería también encuentra nuevos espacios de expresión, especialmente en instancias como el after office, donde el encuentro se vuelve más temprano, más pausado y menos ligado al exceso.

En el Día del Bartender, estas cuatro preparaciones permiten mirar el oficio desde otra perspectiva: como una práctica cultural contemporánea, capaz de interpretar el territorio, adaptarse a nuevas formas de consumo y transformar cada copa en una historia compartida.

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