El montaje dela premiada compañía de teatro popular chileno, basado en el suicidio de un trabajador ocurrido en una fábrica de golosinas en 2017, debió suspender su temporada debut en 2020 a causa de la crisis sanitaria. Ahora regresa en Teatro Sidarte para finalizar la Retrospectiva Ocaso Teatro, recuperando una creación que aborda el acoso laboral, la deshumanización del trabajo y sus devastadoras consecuencias a través del humor negro y una puesta delirante.
Lo que en 2020 alcanzó apenas a mostrarse ante el público antes de que el país entrara en confinamiento, hoy vuelve como si fuera un estreno. Corazón de chocolate. Crónica de un dulce suicidio, de Ocaso Teatro, regresa entre el 19 y el 22 de agosto a Teatro Sidarte para cerrar la Retrospectiva que la compañía ha desarrollado durante este año y, al mismo tiempo, saldar una deuda artística con una de sus creaciones más ambiciosas.
La pieza, escrita por David Gajardo y dirigida por Rodrigo Aro, nació inspirada en el caso ocurrido en 2017 al interior de una conocida fábrica chilena de caramelos, donde el suicidio de un trabajador y la muerte de un compañero pocas horas después conmocionaron al país y abrieron un debate sobre las condiciones laborales, el hostigamiento y el acoso en los espacios de trabajo.
Su estreno estaba programado para marzo de 2020. Sin embargo, la temporada debió interrumpirse abruptamente producto de la crisis que atravesó el país y el posterior cierre total de los teatros durante la pandemia, impidiendo que el montaje alcanzara el recorrido para el que fue concebido. Seis años después, la obra vuelve con una renovada puesta en escena y un contexto que resignifica sus preguntas sobre la violencia laboral, la salud mental y la precarización del trabajo.
“Esta obra siempre quedó con la sensación de una historia inconclusa. Alcanzó a encontrarse muy brevemente con el público y luego desapareció por razones completamente ajenas a lo artístico. Hoy sentimos que finalmente puede tener la temporada que merecía y dialogar con espectadores desde un escenario muy distinto, donde las discusiones sobre salud mental y condiciones laborales son incluso más urgentes”, señala el dramaturgo David Gajardo.
Lejos de reconstruir literalmente el caso real, Corazón de chocolate imagina qué ocurre después de la tragedia. La protagonista es Ingrid, esposa del trabajador fallecido, quien regresa a la fábrica decidida a enfrentar un sistema que continúa funcionando como si nada hubiera ocurrido. Entre humor negro y una estética cargada de simbolismo, el montaje construye una ficción sobre el silencio, la culpa y la normalización de los abusos cotidianos.
“Habla de aquello que muchas veces permanece invisible: cómo un entorno laboral hostil destruye vínculos afectivos, deteriora la salud mental y termina afectando comunidades completas. Nos interesaba explorar esa violencia desde el teatro, pero también desde la ironía y el humor, porque allí aparecen contradicciones profundamente humanas”, agrega el director Rodrigo Aro.
El reestreno marca además el cierre de la Retrospectiva Ocaso Teatro, ciclo que durante este año permitió reencontrarse con tres de los montajes más representativos de la compañía: La Pichanga, Chilenito y ahora Corazón de chocolate.
Con más de una década de trayectoria, Ocaso Teatro se ha consolidado como una de las compañías independientes que con mayor persistencia ha desarrollado una dramaturgia de creación propia, cruzando humor popular, música en vivo y una mirada crítica sobre conflictos sociales contemporáneos, desde la salud pública y la migración hasta la desigualdad y los abusos laborales.
COORDENADAS CORAZÓN DE CHOCOLATE
19 al 22 agosto
miércoles a sábado, 19.30 h
Duración 70 min/ +12 años
miércoles y jueves popular: $3.000; viernes y sábado Paga lo que puedes: $8.000, $6.000, $4.000
Sala María Elena Duvauchelle, Teatro Sidarte
Ernesto Pinto Lagarrigue 131, Barrio Bellavista; Recoleta
https://ticketplus.cl/events/corazon-de-chocolate-cronica-de-un-dulce-suicidio-ocaso-teatro
VIDEO
https://youtube.com/shorts/bxx2JE-ZfIY?si=8yvKylN7fWvYGb7z