Consejos para continuar con el entrenamiento en los días fríos y lluviosos de invierno

  • Factores climáticos adversos, sumados a la percepción de la infraestructura inadecuada para el invierno y la falta de luz natural vespertina son los principales factores para dejar de ejercitarse.

Llegó el invierno, bajaron las temperaturas y las ganas de salir a entrenar tambalean automáticamente. Sin embargo, el mal tiempo no tiene por qué ser un freno para mantenerse en movimiento.

De hecho, los expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM) recuerdan que la clave del éxito está en la constancia durante todo el año, sin importar lo que diga el pronóstico del tiempo.

Para el líder fitness de Sportlife, Esteban Estrada, “en invierno es muy normal que el frío o la lluvia hagan que las personas quieran desertar de sus rutinas diarias de ejercicio, sin embargo, hay que plasmar en el inconsciente colectivo que la continuidad es lo que manda en los buenos resultados, por lo que ejercitar desde la casa podría ser una buena solución. Hay que ser estratégicos y buscar alternativas que puedan acomodarnos y lograr ser constantes”.

Para no perder el ritmo ni la motivación,
Estrada entrega algunos consejos que pueden seguirse en el hogar.

Fuerza con lo que se tiene a mano: el propio cuerpo es el mejor equipamiento. Ejercicios clásicos como sentadillas, zancadas, flexiones de brazos, planchas y fondos apoyados en una simple silla son perfectos para mantener los músculos firmes y activos.

Circuitos cortos pero intensos (HIIT): Si el tiempo apremia, las rutinas HIIT son la solución. Combinar movimientos como burpees, jumping jacks, mountain climbers o sentadillas con salto en periodos cortos de esfuerzo y descanso, permiten quedar bien y con el corazón a mil en solo 20 o 30 minutos.

Ojo con el calentamiento: En los días helados, el cuerpo necesita un “recreo” antes de empezar. Dedica unos minutos extra a preparar los músculos y las articulaciones para evitar tirones o lesiones.

En cuanto a la continuidad de las rutinas, las pautas internacionales sugieren que los adultos acumulen entre 150 y 300 minutos a la semana de actividad moderada (o la mitad si es intensa), sumando fuerza al menos dos veces por semana. Al final del día, el clima no es el que dicta los resultados. La verdadera estrategia para cuidar la salud y seguir progresando es saber adaptarse, usar lo que tengamos a mano y, sobre todo, no perder el hábito

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