A partir del 1 de septiembre y hasta el 22 de octubre de 2025, el grupo Air France-KLM aumentará de siete a nueve sus frecuencias semanales en la ruta Santiago-París.
La medida, impulsada por el crecimiento sostenido del tráfico aéreo entre Chile y Europa, ocurre luego de cinco años y permitirá tanto recuperar parte de la capacidad operativa previa a la pandemia, como ofrecer mayores alternativas de conexión a los pasajeros.
“Estamos entusiasmados con este ajuste que reafirma nuestra apuesta por Chile y el compromiso que tenemos con ofrecer más opciones para que los pasajeros del país puedan viajar con el estándar de excelencia en el servicio y la experiencia que por más de noventa años ha ofrecido nuestra compañía”, sostuvo Aurore Peyrelongue, Country Manager de Air France-KLM para Chile.
Más opciones
Durante los días en que se implementen las dos frecuencias diarias, una de ellas partirá desde París a las 10:15 hrs., arribando a Santiago a las 18:40 hrs., mientras que la frecuencia nocturna mantendrá su horario habitual de salida a las 23:20 horas, llegando a Chile a las 07:45 hrs. del día siguiente. En el sentido inverso, los vuelos desde Santiago operarán a las 10:00 y 21:00 hrs., llegando a la capital francesa a las 05:45 y 16:45 hrs., respectivamente.
De esta forma, Air France ofrecerá más opciones de conexión, en rangos más convenientes e incluso horarios nocturnos, en aquellos días en que cuente con dos vuelos diarios, lo que será especialmente valorado por aquellos pasajeros que desde París conectan con distintos destinos en Europa, Medio Oriente y Asia.
Estándar de excelencia
Los vuelos adicionales serán operados con aeronaves Airbus A350-900, con capacidad para 324 pasajeros, con 34 asientos en Business, 24 en Premium y 266 en Economy. Se trata de la misma aeronave que opera actualmente en la ruta, que es también la más moderna de la flota.
El Airbus A350-900 es un avión de última generación que consume un 25% menos de combustible que sus pares de la generación anterior (es decir, 2,5 litros por pasajero y por cada 100 kilómetros), gracias, sobre todo, a la utilización de materiales un 67% más ligeros. También es un 40% más silencioso.
A bordo, los pasajeros disponen de una cabina espaciosa y silenciosa; ventanas un 30% más grandes; un sistema de presurización optimizado que proporciona un clima más confortable a bordo, con una renovación regular del aire e iluminación adaptada a las distintas fases del vuelo.